Sin título – bonus track

Sigo repasando y reescribiendo, dura trabajo pero con muchas ganas para conseguir que el resultado sea aceptable. Ayer empecé a darle vueltas a otro posible relato, más o menos ya sé como va pero no lo tengo muy claro… os dejo un trozo:

Recluidos en el cuartel general estaban repasando la estrategia, los últimos insurgentes estaban entre ellos, el resto habían sucumbido ante las presiones del gobierno o habían sido capturados.

Su número había sido drásticamente reducido con el paso de los años, no era fácil luchar contra el sistema y no todos eran capaces de aguantar la presión. Los que decidieron no luchar se entregaron y el resto decidió vivir en la clandestinidad y aparentar. Pero fingir frente al resto de la sociedad era una muerte prematura y sólo era cuestión de tiempo que fueran descubiertos y encarcelados. Leer Más…

La rueca – primera versión

Mucho se temió después de lo que pasó aquella tarde, durante muchos años los reyes estuvieron persiguiendo tener descendencia,  cuando por fin lo lograron todo se torció el día del banquete para celebrar el nacimiento de su hija.

Por olvido, despiste o falta de ganas como suele pasar con la mayoría de las suegras, se despreocuparon de invitar a una de las trece hadas que vivían en el reino. Al finalizar el banquete cada una de las hadas regaló un don a la princesa: virtud, belleza, riqueza… Cuando sólo quedaba una por conceder su virtud, apareció de malos modos como no podía ser de otra manera el hada que se dejó de lado. Llena de furia deseó que la princesa se pinchara con el huso de una rueca al cumplir quince años y muriera. Leer Más…

La princesa envenenada

Como era habitual el príncipe salió a dar un paseo a caballo por los bosques cercanos al castillo, era conocido por todos su interés de explorar los territorios que heredaría, esta vez se adentró en una zona en la que nunca había estado. A lo lejos, y encima de una colina vio un resplandor. Parecía una urna con algo en su interior, a medida que se acercaba  a ella con asombro se dio cuenta que se trataba más bien de un sarcófago, un sarcófago de cristal con un cuerpo en su interior. Leer Más…

El calor del poder parte 3 – fragmento

Después de confirmar que escribo bastante mal,  afirmación que deja ámbito de mejora y superación, dejo otro fragmento de un relato. A ver que os parece 🙂

Con el paso de los meses el rey tomó como habito visitar a Briselda y Herminio, surgió una pasión en su corazón. Le resultaba fascinante hablar con ellos, saber de sus inquietudes y su visión de la vida, tan alejada de los lujos y las comodidades.

—¿Cómo podéis vivir de esta manera? Apenas tenéis dinero, la granja os sirve sólo para subsistir y estás invalidado. —preguntó el rey.

—Buscaba el retiro majestad, después de servirle como fiel soldado lo único que buscaba era un lugar tranquilo donde formar una familia —contestó Herminio. Leer Más…

Un mal viaje

Como cada mañana se preparó su taza de café con leche acompañada con una magdalena, el ritual del desayuno es muy importante para Prudencio. Siempre desayuna en pijama mientras escucha la radio, después se viste tranquilamente, por último va al baño para acabar de asearse y hacer sus necesidades antes de emprender el camino al trabajo.

Siempre emprende la misma ruta para ir hasta el metro, es la más óptima. Otras posibles rutas sólo conducen a una pérdida de un par de minutos que no considera beneficiosa, su ruta le resulta más agradable puesto que pasa cerca de un parque y le conforta contemplar los árboles antes de sumergirse en la oscuridad del metro. Leer Más…

Zapato de conveniencia

Trató una vez más de introducir la masa de carne en el zapato de cristal. No lo consiguió, aquel puzzle no tenía solución. Se retiró hacia la ventana y respiró. No era capaz de creer que aquella doncella fuera la misma que perdió un zapato de cristal en el baile donde la conoció. Espero durante meses aquel momento, mientras luchaba lejos de su hogar para salvar su reino, pero la fisionomía de aquella mujer no coincidía con su recuerdo.

Nada quedaba de sus apretadas carnes y su esbelta figura. Se tapó la nariz e hizo un último intento, fracasó de nuevo. Al día siguiente puso un anuncio en el periódico buscando princesa, el zapato fue destruido.

Creación

Un intento más de microrelato, y a seguir mejorando, mucho trabajo por delante pero también ilusión.

La criatura  miró con atención al Dr. Frankenstein y le preguntó.

-¿Por qué huyes de mí si me has creado a tu imagen y semejanza?