La rueca – versión 2

Durante muchos años los reyes estuvieron persiguiendo tener descendencia, recurrieron a casi todo lo que pudieron, curanderas, remedios caseros y hasta homeopatía que está muy de moda entre la gente sana y hipsters. Pero nada funcionaba, como se puso en duda la virilidad del rey se acostó con varias mujeres para probar que todo fuera bien. La reina no era muy amiga de la medida pero claro, todo estaba justificado por comprobar la calidad de la esencia del rey. Obviamente a la reina se le prohibió semejante práctica, se dio por hecho que era el rey el que fallaba y así se le permitió desfogarse con bellas doncellas. Bastantes días después de aquel experimento y una vez satisfecho, llegó a la conclusión que le había faltado rodaje y que ya estaba preparado para intentarlo de nuevo. La reina compartía su opinión acerca de la falta de rodaje del rey, básicamente apenas la tocaba. Así que aquel experimento no fue otra cosa que legalizar sus infidelidades.

Sea como fuere, querían tener descendencia y se pusieron manos a la obra de una vez por todas, al cabo de un par de meses por fin lo lograron. No se reparó en nada para celebrar el banquete en honor al nacimiento de su hija. Se invitó a todo el mundo: hadas, gnomos, ogros y casi todas las razas posibles que puedan caber en un cuento mágico. Bueno a decir verdad se dejaron de invitar a una hada, las razones eran obvias. No había dios que fuera capaz de aguantarla.

Después de estar todo el banquete bebiendo y cometiendo excesos, las hadas decidieron conceder deseos a la joven princesa. La cosa no fue muy bien y con la cogorza que llevaban encima se dedicaron a concederle deseos de lo más chorras. Como por ejemplo ser portada de una revista de destape, que siempre tuviera conjuntado el bolso con los zapatos y otros a la par de los anteriores. Cuando sólo quedaba una por conceder su acertado deseo, apareció de malos modos como no podía ser de otra manera a la que se dejó de lado. Llena de furia deseó que la princesa se pinchara con el huso de una rueca al cumplir quince años y muriera. Después de lanzar su maldición aprovechó para llenarse el buche con las sobras del banquete y bebió hasta hartase, se conoce que la travesía hasta palacio era larga y tenía que reponer fuerzas para la vuelta. Mientras, los asistentes miraban aterrorizados, el hada comía como un animal. Utilizaba las manos y arramblaba con todo alimento que tuviera a la vista sin importar el orden, se limpiaba cuando se acordaba en la falda y mientras bebía y eructaba soltaba alguna carcajada malévola. Cuando sació el apetito, se dirigió hacia la puerta. Eso sí, antes de marcharse volvió a repetir la maldición. No quería que su “picnic” hubiera distraído a los asistentes del enfado que tenía. Una vez desaparecida el hada malévola, todos soltaron un suspiro, como si su la presencia les hubiera impedido respirar durante todo ese tiempo.

Tras aquel espectáculo apareció la última hada, estuvo en el baño vomitando de la borrachera que llevaba, entre todos intentaron explicarle lo sucedido y de la importancia que tenía su deseo. No podían permitirse más deslices. Así que después de varios cafés y una ducha de agua fría el hada empezó a ser persona. Con ayuda del resto de sus compañeras deseó que la princesa cayera en un profundo sueño durante cien años en vez de morir.

 

Continuará…

Anuncios

Etiquetas: , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: