Aquella paret, Aquella Mimosa – Spin off

Buenas hoy estoy de buen humor un gran amigo me ha hecho unas reflexiones que me gustaría compartir.

“Sigue desaprendiendo para seguir creciendo”

“No caigas en la trampa de vivir bajo esquemas de los que te quieres deshacer”

Y con todo esto ya estamos en Febrero y siento que “I’m going after the wheels on a crazy train”

Como práctica y experimento hoy toca coger un relato de Mercè Rodoreda “Aquella paret, aquella Mimosa” y mirar de darle una vuelta con uno de los personajes que aparece.

—Será posible éste Angel, se ha quedado embobado con la chiquilla esa. ¿Te lo puedes creer? Al final ha despertado el jovenzuelo, ya era hora. Mientras los demás nos vamos de bares y de señoritas, él se quedaba en el cuartel escribiendo cartas a la novia del pueblo. Tú almenos me aguantas el ritmo, aunque ya no estoy para tantos trotes. La guerra ha dejado mella en mí, ya no tengo hogar ahora donde dejarme caer muerto. Fíjate en mí, ya soy todo un viejo… quien pudiera volver a sentir la emoción del primer amor y ponerse en la piel de Angel. Aunque esa chica, Crisantena, me da la impresión que le generará más problemas que alegrías. Suya es la decisión, hemos hecho bien en dejarlos. Nosotros mejor nos vamos al bar a tomarnos un par de rondas y luego para el cuartel Por cierto, ¿cómo está tu mujer y tu hija?

—Están bien, me echan de menos y yo también a ellas.

—Imagino compañero, pero sólo faltan un par de semanas para que acabe el servicio. No te preocupes.

Aquella noche acabamos cerrando el bar, yo no tenía prisa y mi compadre me hizo de guardia hasta que vacié todas las copas que se me pusieron por delante. Maldita guerra, no sirve para traer la paz, sólo llena de rencor los corazones de las personas. Si tan sólo lo hubiera sabido antes nunca hubiera malgastado mi vida de esta manera. Por la mañana una tormenta se presentó en mi cabeza y mandé a Tomás buscarme algún analgésico para recuperarme y cumplir con la guardia que me tocaba hacer.

Durante un par de días seguí a Angel para ver que hacía al salir del cuartel, y con agrado pude ver que se veía con la joven del tren, Crisantena creo que se llamaba si la memoria no me falla. Creo que un día me vieron, de modo que dejé de espiarles y me centré en pensar en que hacer al acabar el servicio. ¿Qué puede hacer un viejo soldado sin casa ni familia? ¿Por dónde empezar de nuevo?  Llevo varios días pensando en enrolarme como pescador en algún navío. Pero ya soy viejo y la mala mar me asusta, soy de tierra firme, me gusta saber que mis pies están anclados con firmeza al suelo.

Algo pensaré, siempre puedo volver a mi pueblo natal y cultivar el huerto, una vida tranquila y podría comer de lo que plante. Quizás sí, volver al inicio.

 

Anuncios

Etiquetas: , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: