Encendió el primer cigarro con presteza y lo empezó a consumir con ansiedad mientras escupía palabras entre calada y calada.Estaba claramente alterada, se sentía menospreciada realizando aquel trabajo tan mecánico, pero era más bien la indiferencia mostrada por su jefe la que le corroía.
Quería demostrar y dejar claro que ella realizaba su faena con efectividad, y no dejarse engullir por su compañera de tareas.
-Ya lo has visto como hacía méritos y no paraba de hacerle la pelota-prosiguió a encender el segundo cigarro, mientras temblaba de nerviosismo y de impotencia.
Su compañera le hacía sombra y destacaba por encima de ella, puesto que se anticipó en la utilización de un programa informático para realizar la tarea común que tenían encomendadas diariamente.
Así pues tenía que esperar a que su compañera acabase con dicho programa y utlizar de mientras otro proceso más tedioso para realizar la tarea.Con lo que resultaba que obtenia menos productividad puesto que el proceso que ella había de ralizar a la espera de que su compañera liberalizase el programa, era más laborioso y efectivo.
Turbomaza la miraba con una muestra de indiferencia y burla, no le daba ningún tipo de importancia sabía que aquel trabajo era un engañabobos, y no le merecía la pena el mínimo esfuerzo ni preocupación por cumplir y quedar bien.
Trató de transmitirle ese pensamiento para tratar de paliar su nerviosismo.Cuando acabó el tercer cigarro, también agotaron su tiempo estipulado de desayunar, así que decidieron con resignación volver al zulo.

